Armarios y cajones abiertos muestran la vajilla y los utensilios.
Armarios y cajones abiertos muestran la vajilla y los utensilios. Kotivalo · CC BY-SA 3.0. Tamaño adaptado para la web.

Elige una tarea habitual

Piensa en algo que haces seguido, como preparar el desayuno. Saca los tazones, tazas y platos que usas para esa tarea. Por ahora, deja el resto de la cocina como está. La guía de IKEA para organizar gabinetes sugiere agrupar los objetos por tarea. Usa esa idea para decidir qué piezas conviene guardar juntas en ese gabinete.

Haz tres grupos

Deja las piezas de uso diario donde puedas alcanzarlas con comodidad. Mueve a otro estante lo que usas poco, si tienes espacio. Aparta los objetos que van en otro lugar. Guarda las piezas pequeñas y sueltas en un recipiente limpio que ya tengas, siempre que puedas ver qué contiene y sacar lo que necesitas con facilidad.

Mide el espacio que puedes usar

Mide el ancho y el fondo libres. Revisa si las bisagras o las molduras reducen la abertura. Deja espacio sobre cada pila para levantar el plato de arriba. Cierra la puerta despacio y comprueba que no toque la vajilla ni los recipientes. Si tienes que mover una pila cada vez que quieres una taza, cambia los grupos de sitio o haz una pila más baja.

Prueba la distribución en la próxima comida

Saca lo que necesites y vuelve a guardarlo después de lavar. Fíjate en qué piezas quedan detrás de otras y cambia primero esas de lugar. Si todavía quieres un organizador, mide el sitio donde lo pondrías y anota qué problema quieres resolver.

Fuentes

Cómo prepara Roombrio sus guías